Este capítulo gustará mucho a algunos y a otros les desconcertará: detalla bastante por dónde han de ir los desarrollos de la imaginación y la inteligencia, con ejemplos que, en ocasiones se escapan -si no estás algo connaturalizado-. Por otro lado, creo que, a aquellos que preguntaban por el "crecimiento" -especialmente pasados ya unos años- pueden quedarse tranquilos con lo que señala aquí Polo.
Os animo a sintetizar "los argumentos" centrales de cada epígrafe.
1. Qué diferencia hay entre reglas imaginativas y reglas lógicas.
2. La cuestión de la Geometría y su relación con el desarrollo de la imaginación.
3. La cuestión de la verdad, el interés, etc.
Intervendré cuando vosotros hayáis avanzado un poco en la lectura y comentarios. No olvidéis leeros unos a otros y, en la medida de lo posible, abundar en cuestiones de diversos puntos del capítulo.
sábado, 7 de marzo de 2015
Capítulo 5. Educar la Imaginación para educar la inteligencia
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Aprendizaje,
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Interés,
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8 comentarios:
COMENTARIO CAPÍTULO 5
Como habíamos visto en el capítulo IV, la inteligencia humana se desarrolla mucho más que la imaginación, pues esta última tiene un tope, en cambio la inteligencia tiene un crecimiento irrestricto.
Es muy importante el estudio de la geometría euclídea, porque con ella es posible formar la imagen del espacio y del tiempo.
Por otra parte, el interés es algo innato en el ser humano desde el principio de su vida. Lo importante es que el niño capte primero un teorema elemental y después se le anime a seguir intentando realizar más operaciones matemáticas
Es esencial que al niño se le eduque en la verdad, la captación de lo verdadero, de lo que necesariamente es así, es algo esencial en la vida humana. Sin el encuentro con la verdad el hombre no se desarrolla como tal sino que se queda en la situación de infantilismo.
La verdad es una condición de la sociabilidad. El hombre no se puede desarrollar aislado. Todos los seres humanos se enlazan unos con otros.
Es necesario que en cuanto uno se encuentre con la verdad se la transmita inmediatamente al niño, ayudándole a ver que existen realidades que necesariamente son de determinada manera y no de otra, y que en esto consiste la verdad.
Elvira Sarrión
Educar la imaginación para educar la inteligencia
En el capítulo anterior se vio que la imaginación tiene facetas parecidas con la imaginación eidética, le sigue la percepción, proporción-asociación. En este capítulo distinguimos la lógica de la asociación, Polo afirma que “el razonamiento lógico es una operación que se realiza con la actividad de la mente, no de la imaginación”.
Es interesante el tema de la Imaginación y Geometría, puede llegar a parecer sorprendente que para llegar a la educación de la imaginación cognoscitiva haya que aplicar, como método de esta formación, la geometría euclídea. Pero relacionando esté hecho con tiempos remotos, también los hombres griegos en su nivel más alto de especulación se valían de la geometría y a las matemáticas para llegar al conocimiento de la verdad.
A la verdad también que hay que acercar al niño, mostrándole en ella el valor de la veracidad.
En el sentido de la verdad, la amistad, los sueños nobles y lo necesario me quisiera detener, porque todas estas realidades las encontramos en una sola persona “Jesucristo” el Hijo de Dios que se ha hecho hombre como uno de nosotros. La única y auténtica verdad es Cristo. Él dijo Yo soy el Camino la Verdad y la Vida. Él es el amigo que nunca falla, en Él podemos poner toda nuestra confianza. En él debemos depositar nuestros sueños nobles, “soñar con Dios” soñar en Dios y con Dios y por último Él es lo “necesario” lo incontinente. Si, hay que educar en muchas cosas, pero lo más importante es enseñarle al niño a encontrarse con Dios. De esta manera estaremos abarcando muchos aspectos imperecederos.
El desarrollo de la imaginación crece en el sujeto, pero necesita de ayuda para ello. La imaginación es algo que va progresando, por lo tanto es comprensible que debamos guiarla. Comenzamos con la imaginación eidética, pegada a la percepción, más tarde se desarrolla hasta la imaginación de nivel proporcional, no conviene interrumpir el desarrollo de la imaginación proporcional con la lógica. A continuación encontramos el nivel representativo. Los niños no tienen reglas formales lógicas, sino reglas formales imaginativas, ambas se diferencian en que las lógicas van a lo general, mientras que la imaginación tiende a lo concreto.
El niño debe ser capaz de captar la verdad, pues sino el hombre no se desarrolla como tal. El animal tiene imaginación proporcional, pero no representativa, y por ello no representa el espacio y tiempo infinitos. El animal conoce en orden a comportarse. En la imaginación se da un desarrollo, conservando siempre lo ya aprendido. Hay que saber soñar. Cuando hablamos de futuro imaginamos, no percibimos, y lo hacemos en forma de proyecto. El sueño si está bien educado tiene que ver con las ilusiones nobles.
COMENTARIO CAP. 5: EDUCAR LA IMAGINACIÓN PARA EDUCAR LA INTELIGENCIA
Imaginar no es lo mismo que pensar, pero estos conceptos están muy relacionados, ya que si hay un buen desarrollo de la imaginación, la formación intelectual del niño se verá afectada positivamente. Se debe tener en cuenta que el desarrollo de la imaginación tiene un tope, en cambio el de la inteligencia no, por lo que es importante que la inteligencia humana se desarrolle mucho más que la imaginación.
También adquiere gran importancia que el niño capte la verdad en el desarrollo de su vida. El autor se refiere a la verdad como aquello que es de una forma y no puede ser de otra manera (geometría). Si el hombre no alcanza la verdad en ningún momento, no será capaz de ver lo universal y por tanto será incapaz de vivir en comunidad por su infantilismo.
Además, es necesario despertar el interés del niño hacia las cosas. Para ello fundamental que haya relación interesante-interesado, es decir, que lo que se quiere mostrar sea atractivo para así lograr que el niño se interese por ello. Si no hay interés, no prestará atención y, teniendo en cuenta que el éste es la base de todas las relaciones humanas, será contraproducente en todos los sentidos.
Javier Giralda Barbáchano
Titulado 1º E.P.
EDUCAR LA IMAGINACIÓN PARA EDUCAR LA INTELIGENCIA
Partiendo del capítulo anterior, vemos como la imaginación va progresando de una manera cada vez más perfecta. Como esa imaginación va creciendo, es necesario que se le ayude a crecer. Hemos visto que el desarrollo de la imaginación parte de un primer nivel, la eidética, que es muy caprichosa, luego se llega a la imaginación proporcional que incluye la asociación, que casi todos podemos desarrollar, y después viene el nivel representativo, en el que la imagen del espacio es mayor a una imagen proporcional. A un niño que se le educa en la imaginación, es impresionante lo que puede dar de sí su inteligencia, pero es necesario que se le ayude siempre, pues él solo prácticamente no aprende nada.
Quisiera comentar el apartado sobre “Educar en la verdad”, un tema que me apasiona. Polo, con toda verdad escribe que lo más propio del ser humano es encontrarse con la verdad y enamorarse de ella. Podríamos preguntarnos ¿Por qué, entonces, se miente con tanta facilidad? Porque quizá aunque se conoce la verdad, no se ha educado en ella, y en cierta manera el engaño esclaviza (por querer quedar bien, por temor al castigo...) Creo que por eso Polo habla de un encuentro, cuando nos encontramos con la verdad, “ves” las cosas claras y que no puede ser de otra manera, ya no cabe el engaño, porque la verdad nos hace libres. A los mártires de la Iglesia, por ejemplo, como se habían encontrado con la Verdad, el miedo no los esclavizó ante las amenazas o la crueldad de sus verdugos, sino que se sintieron libres para dar la vida por la Verdad.
El desarrollo de la imaginación empieza la llamada imaginación eidética donde la imágenes no están organizadas y es una imaginación pegada a la percepción. Todos desarrollamos el nivel proporcional y asociativo, sin confundirlo con la lógica que depende de la mente. La imaginación representativa es otro nivel en el que se objetiva el tiempo y el espacio.
Un niño capaz de distinguir entre los conceptos “ligero y pesado” nos da a entender que su imaginación está educada, porque puede establecer asociaciones, comparaciones y puedo incluso contrastarlo. Pero cuando no es capaz de hacer esto, el niño se basa en reglas formales imaginativas; que se diferencian de las formales lógicas en que su imaginación establece asociaciones concretas que no son perfectivas y las formales lógicas permiten comparaciones generales.
La imaginación tiene un papel muy importante en la formación intelectual, ya que el pensar funciona bien cuando se ha desarrollado la imaginación; siempre hay que tener en cuenta que imaginar no es lo mismo que pensar.
Por otro lado cabe destacar que la imaginación, por ser una facultad orgánica puede crecer hasta cierto punto. La inteligencia por otro lado se desarrolla más que la imaginación ya que es una facultad “inorgánica” y está ligada al ser humano.; pero para hacer que despierte el interés en los niños sobre la imaginación depende del niño y sobre todo de la habilidad del educador. Para ello hay que educar el interés junto con la valoración ayudándole y enseñándole a pensar por su cuenta.
También transmitir al niño qué es la verdad (la realidad de una determinada manera y no de otra forma) en cuanto se encuentra es necesario, ya que la verdad es una condición de la sociabilidad y por consiguiente importante porque el hombre es un ser sistémico y como está hecho para la verdad debe aspirar a ella. De lo contrario, el que no capta la verdad es un ser convencional.
Un profesor debe tener en cuenta que lo niños son personas atentas pero solo sobre lo que les interesa, por eso se debe aumentar el área de interés. A largo plazo, las personas que tienen interés descubren la verdad. Para que ellos tengan verdadero interés es necesario que se den dos aspectos; el primero sería interesarse por algo y el segundo que haya algo interesante (interesarse-interesante). Sin interés se pasa al aburrimiento.
Sería positivo reflexionar como maestros que muchas veces para que el niño aprenda y pueda tener interés conviene establecer cierta amistad con los niños porque cuando hay amistad no hay aburrimiento. El interés es la base de todas las relaciones humanas.
También podemos enseñar a soñar despiertos regulando el sueño con la inteligencia evitando así que éste sea un caos. Podemos además tener ilusiones nobles, sobre todo si soñamos con Dios; para educar esto, entra en tema la educación religiosa de la que es competencia única y exclusivamente en primer lugar de los padres. Educar en la fe es educar también en valores. Se debe educar en el sentido de la verdad sin coaccionar tratándose de una necesidad.
Las reglas lógicas permiten hacer comparaciones de tipo general, cosa que la imaginación no puede hacer. La imaginación se limita a establecer asociaciones concretas. Con el ejemplo del alambre y las bolas de color, vemos como el niño puede imaginar como quedarían dispuestas las bolas de color con un número, digamos razonable, de vueltas. Sin embargo, al proponerle un número más elevado de vueltas, tendrá que recurrir a la lógica para deducir en función de múltiplos cual sería esa disposición. Imaginar y pensar son acciones distintas pero un buen desarrollo de la imaginación repercute directa y positivamente en la capacidad para pensar.
Es posible desarrollar la imaginación proporcional con juegos, asociaciones y construcciones pero para que el alumno llegue a formar imágenes de alto nivel, por encima de la proporcionalidad, es necesario ayudar a crecer en ese aspecto. Para ello la formación y la dedicación del profesorado es imprescindible. Debemos tener en cuenta que en ese sentido la espontaneidad no tiene cabida. Se puede apreciar en la lectura con el ejemplo de Polo y la circunferencia.
El hombre educado tiene cierto afán por el saber, el encuentro tiene que ser con la verdad. La primera condición que señala Polo es la condición de sociabilidad. El ser humano es un ser social. Desde su nacimiento ya experimenta ese contacto con los demás. Muchas veces en el aula se pueden apreciar ciertas diferencias entre alumnos educados en familias numerosas e hijos únicos por ejemplo
Es importante educar en la verdad y en el interés. Un maestro no tiene las labores de educación de los padres. Cuando un niño ve que sus padres le educan en la verdad él la busca y tiende a imitarles. Considero que es labor del maestro fomentar el interés. Es más sencillo en Educación Primaria. En cursos de ESO pueden verse alumnos desmotivados. Labor del profesor será saberlos motivar porque todos tenemos interés por cosas distintas.
El desarrollo lógico se realiza con la mente y aunque la imaginación puede apoyarse en la lógica conviene desarrollar estas dos capacidades por separado. La lógica nos permite realizar comparaciones generales para todos los objetos (o situaciones), pero “la imaginación establece asociaciones concretas”.
Para poder desarrollar la inteligencia necesitamos desarrollar la imaginación hasta su máximo nivel, ya que gracias a ella somos capaces de entender la abstracción. La inteligencia tiene un crecimiento ilimitado mientras que ya sabemos que no ocurre lo mismo con la imaginación.
El aprendizaje de la geometría ayuda a desarrollar la imaginación cognoscitiva, que nos permite formar imagines del espacio-tiempo y es muy fácil de educar a través del juego. El juego puede ayudarnos a captar el interés del niño. El interés depende de que haya algo que interesa y de la capacidad de interesarse que tenga la persona. Esto hay que tenerlo muy en cuenta a la hora de intentar educar a un niño…debemos despertar su interés y ser interesantes para él.
Debemos educar al niño en la verdad, y para eso debemos ayudarle a que la capte en lo que le rodea. Hay que enseñarle siempre a diferenciar la verdad de la mentira, para que esta adquiera sentido para él. La verdad es fundamental para desarrollar la sociabilidad y el hombre es un ser social por naturaleza.
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